Sobre el artista

¡Así que! Cualquier semana, me pueden encontrar en un escenario de Broadway, cantando con Andrea Bocelli en el Madison Square Garden, presentando un evento con el micrófono en la mano o animando al público como presentadora. Actuar es una parte fundamental de mi vida: es donde aprendí ritmo, presencia, conciencia emocional y a leer el ambiente en tiempo real. ¿Lo divertido? A veces... actúo en estos eventos y también los fotografío. (Sí, soy una ninja de la fotografía... ¡Shhh...! jajaja)


Esa doble perspectiva —estar dentro de la experiencia y al mismo tiempo documentarla— ha moldeado mi forma de ver y predecir un buen momento. No busco solo una foto al azar. Busco el ritmo de la sala, la respiración de alguien antes de la risa, el silencio antes del aplauso. Ese instinto se refleja directamente en mi forma de fotografiar bodas: me muevo como un artista, me anticipo como un anfitrión y capturo como alguien que entiende lo que se siente estar en ella. Soy un fanático de Disney/Broadway, jaja.

Aventura y viajes

Cuando no estoy trabajando, definitivamente busco algo con altitud, agua o un motor. Me encanta patinar, escalar, andar en moto acuática, esquiar en el agua y volar en una Cessna. Me enamoré de la aviación y los aviones después de trabajar con amigos pilotos y azafatas que, por alguna razón, siguen contratándome para sus bodas (sigue siendo uno de mis momentos favoritos). También viajo por el Caribe por temporadas como fotógrafo de retiros.


Viajar y la aventura me han enseñado a mantener la calma bajo presión, a pensar rápido y a mantener la curiosidad, ya sea colgando de un acantilado o corriendo por el aeropuerto para una conexión. Esos mismos instintos se manifiestan en los días de boda: adaptarme rápidamente, mantener los pies en la tierra y encontrar la historia mientras estoy en movimiento.


Básicamente… si implica movimiento, fitness, energía y una buena historia, estoy dentro.

Gran nerd y cosplayer

Y sí, también soy un nerd enorme, jajaja.


Convenciones de cosplay, eventos de anime, reuniones comunitarias… me verán vestido como el personaje favorito de alguien, tomándome fotos con niños, familias y fans, y pasándolo genial. Estos espacios me recuerdan que la fotografía se trata, ante todo, de conectar. Hacer que las personas se sientan vistas. Hacer que se sientan seguras. Hacer que se sientan celebradas tal como son.


Esa mentalidad de que la comunidad es lo primero está en el corazón de todo lo que hacemos en 350 Studios.